Traduciendo los sentimientos

jueves, 12 de septiembre de 2013

BUENAS NOCHES

Una canción para despedir el día...
Y mientras me desvisto ven y danza conmigo, esa melodía nuestra. La que nos dicta el Universo

LÓGICO Y NATURAL

Lo lógico sería tenerte un poquito cada día, unos minutos, los justos para que me contaras como estás, si eres feliz, alguna anécdota, una contrariedad.
 Lo lógico es que quisieras saber como estoy, que quisieras escuchar alguna anécdota o hacer que la escuchas.
Estrecharnos.
Más que lo lógico sería lo natural, sin embargo,el día a día se va comiendo los segundos de nuestro tiempo.
Como esa mujer que residía en el Centro para mayores te diría:
¡Vamos,vamos, date prisa en venir! ¿no ves que la vida se va?

martes, 10 de septiembre de 2013

LA VIDA PASA POR UN CAMINITO DE TIERRA

Le producía intriga el devenir de la mujer por el caminito de tierra, tan arregladita, con su medalla, sus zarzillos de oro en las orejas y su pelo bien atusado. No era la curiosidad o el cotilleo una característica arraigada en ella pero realmente, este hecho la intrigaba.
Una tarde se aventuró a seguir a al mujer. Llevaba sus auriculares bien ajustados, para que la señora pensará que iba en lo suyo, escuchando su música y ciertamente que la escuchaba pero lo que no quería era perderla ni un momento de vista.
Al cabo de un rato y como era lo esperado, tomaron el camino de tierra que dejaba ver una señal de fin de término municipal y una delante y otra detrás caminaron levantando el polvo y haciendo huir a los saltamontes. Una legión de escarabajos les hacían de guardaespaldas.
Nunca antes había caminado por aquel sendero y le pareció interminable el paseo. En el trayecto pudo percatarse que muchas personas lo frecuentaban: matrimonios de edad avanzada, amigas que caminaban a paso ligero para no acumular el excedente en las caderas y hombres en bicicleta. Parece que la aventura no iba  a serlo tanto. 
Detrás de un recodo del camino, un gran edificio se asomó rompiendo la linealidad del paisaje. La señora abrió una gran cancela y entró, en el patio cuajado de verde, otra más anciana agitó con energía sus brazos. Era una residencia de mayores a donde iba cada tarde arreglada como si fuera de fiesta. Su amiga de pelo gris y columna encogida la esperaba. 
-Date prisa - escuchó que le decía- la vida pasa.

SESENTA SEGUNDOS

Me he levantado sin pereza aunque he dormido mal esta noche. Después de una ducha revitalizante me he puesto el vestido más bonito que he encontrado en el armario. Uno blanco, tipo ibicenco que confeccionó mi madre. Blanquísimo que azulea, con la falda llena de volantes y puntillas y los hombros cubiertos de fino encaje que deja adivinar mi piel. es un rito, una costumbre sagrada, vestirme con lo que más me gusta en días tan desasosegantes como este.
El autobús está lleno como es habitual y aunque he conseguido sentarme, los nervios no me dejan parar los pies.
Al llegar me he sentado frente a él. Sola frente a él, que ha hecho una pregunta.
Es todo lo que recuerdo, que ha hecho una pregunta y que las cintas de raso de mi vestido volaban con la brisa como si quisieran escapar del lugar.
Lo he mirado fijamente y él, con sus ojos ha insistido en que le conteste.
En sesenta segundos eternos he recorrido palmo a palmo los renglones con la mente pero no he hallado la respuesta.
Preferiría no hacerlo señorita, me ha dicho solemne, pero no me deja otra opción; tendrá que volver en septiembre.


lunes, 9 de septiembre de 2013

PERLA

Repasó mentalmente si estaba todo en orden. Miró a su alrededor por si se dejaba algo que pudiera hacerle falta y comprobó que la puerta estuviera cerrada.
Con la taza rebosando aroma a infusión de otoño en una mano y un libro de título difícil en la otra se dispuso a subir las escaleras que la conducían al dormitorio. No sabía si leería o se quedaría contemplando la oscuridad en silencio unos segundos, esos que tardaría el sueño en secuestrarla. En el primer rellano, había dos, se paró un momento para acariciar la cabeza negra y lisa de Perla, era su manera de darle las buenas noches. Perla la miró con sus grandes ojos como cada noche y como cada noche permaneció en silencio. Al apagar la luz pensó en qué ocurriría si algún día le diera por responderle y se rió de si misma.
Perla era una mujer indígena, esbelta y elegante, representada en una figura de medio metro con túnica bermellón y vestido azul pavo, pelo rapado y aros
en el cuello.
Hablar con Perla, sonreír en su interior, la radio y su imaginación inquieta, conformaban la cuadrilla de antídotos para combatir la soledad física de diario

domingo, 8 de septiembre de 2013

TORMENTA DE VERANO

Sentado en su silla de diario contemplaba  las paredes  cuajadas de flores de su patio. Flores en lienzo y flores en tiesto, siempre flores.
No pensaba en nada y reflexionaba sobre todo.
Sus ojos semicerrados a la luz de mediodía evocaban todos los sonidos que ahora escuchaba y entonaba con dificultad.
Espesas nubes augurando tormenta  consiguieron que abandonara, a regañadientes, su palco privilegiado frente a aquellos pájaros coloridos de canto incansable.
Los truenos  revivieron la época en que trillaba la mies cuando aún era un niño. Truenos  precedidos de rayos fulminantes y quebrados,  capaces de calcinar la vida.
Antes de que hubiese abandonado el umbral, un aguacero violento mojó sus talones desnudos. Sentado tras los visillos miraba al cielo con respeto. El tiempo había mitigado su impaciencia de antaño.
En el transcurso de la tormenta evocó fechas y sucesos, repasó su devenir y se enfrentó a su presente.  La vida, ineludible y cruel, le había zarandeado sin piedad.

El arcoíris abriéndose paso por encima de la barandilla que días antes pintó de verde, coloreó su pelo níveo e iluminó sus mejillas. Su corazón suspiró y su boca esbozó una sonrisa.  No había porqué volver atrás, todo estaba en su sitio.

ESTELA DE AMOR

Pensé que al cambiar de decorado iba a sentir nostalgia del entorno anterior. hoy estoy aquí sentada, rodeada de naturaleza, la montaña al fondo me inspira calma y la luz de media tarde despliega un sinfín de nuevas inquietudes.
Cajas, bolsas, cestos y maletas se apilaron en la puerta y con tu voz me transmitiste la calma que no tenía.
Hoy nos arrullamos en otra estancia y nos reímos como ayer, entre aquellas otras paredes.
De todos los lugares en los que hemos estado, lo que mas me gusta es... la estela de amor que vamos dejando y que como la de un cometa brilla, iluminando nuestros días.

martes, 3 de septiembre de 2013

SIN CALENDARIOS...NI RELOJES

Seguramente habrá un pequeño duende que ande por la casa dejando esencias de felicidad.
Llegó septiembre y casi no me he enterado. Tanta sal sobre mi piel, tanta luz sobre mi alma... pero... mañana hay que madrugar de nuevo, qué remedio y yo, contenta. El viernes volverá la caricia de mar.

domingo, 1 de septiembre de 2013

INSTINTO DE SUPERVIVENCIA

Si no me apresuro jamás llegaré a tiempo, pero soy puntillosa rayando en lo obsesivo y esta labor tiene que estar perfecta. Felices en su reunión de agosto, los insectos comentaban sus peripecias veraniegas, aún les quedaban dos días de protagonismo.
Cuando la araña llegó con su recién terminada labor, encontró un espectáculo más que atractivo para sus mandíbulas carnívoras.
Las mantis esperaban coquetas una nueva víctima con la que perpetuar su especie.
Los mosquitos trompeteaban nostálgicas melodías al borde del lago.
Mariquitas y zapateros comparaban el color y el brillo de su exoesqueleto.
Los escarabajos peloteros medían sus fuerzas con los ciervos volantes.
Las mariposas exhibían su colorido provocando el suspiro de las cucarachas.
Las libélulas jugaban a ser helicópteros privados para las hormigas.
Insectos palo e insectos hoja apostaban por la calidad de su camuflaje.
Ajenos a la trampa letal, todos se despedían del verano.
Aún no había acabado de extender su artesanía cuando un pequeño grillo se acercó a ella y le agradeció anticipadamente que hubiera traído aquellas cómodas hamacas.
Contra todo pronóstico, a la araña le enterneció la inocencia de la pequeña chicharra, pero el instinto de supervivencia pudo más. Su vida pendía del hilo.





martes, 27 de agosto de 2013

AGOSTO

Un mes de risas y convivencia. Un mes azul espumoso, cálido en la atmósfera y en la piel. Pleno de expectativas. Repleto de abrazos y confidencias. Un mes de paseos y de reposo. Un mes de frutas dulces, de música y de libros.Un mes de luz y de luna, de luceros y lágrimas estelares. Un mes desenfadado y sin tiempo.
El mes.