Traduciendo los sentimientos

jueves, 11 de septiembre de 2014

FOTOGRAMAS

Tumbada sobre la cama con la mirada perdida en ningún lugar, me entretengo examinando las imágenes de nuestra vida juntos. En fotogramas correlativos, tu cuerpo y el mío, ajenos a la hipotética cámara expresan en silencio la vida cuajada de semillas.
Tumbada sobre la cama, relajada, despreocupada, toco, juntando mis labios el último beso, o el penúltimo que dirían los supersticiosos, que sabe a mar reciente. Estiro los brazos y te toco.

martes, 9 de septiembre de 2014

NOSTALGIA

Me muevo bien  pero soy un ente perdido en medio de un espacio que aún no conozco del todo. Mis raíces abarcan tantos lugares que a veces apenas pueden sostenerme.
Como, bebo, duermo… son costumbres del cuerpo. Mi alma es otra cosa.

¿Estoy triste? ¡Qué va! solo  es nostalgia y
que todos los abrazos  los doy en sueños, hasta ese día tan esperado en que todos los afectos se materializan, entonces, mi cuerpo y mi alma vibran al unísono.

SUPERLUNA

Te quiero besar mientras nos mira y luego, mirarla a ella mientras me abrazas y me haces cosquillitas con tu barba de diario.
No hace falta que haya una superluna para veros pero bueno, ya que está...

MÙSICA Y LETRA


Si pudieras atravesar el tiempo. Si yo fuera dueña del espacio seríamos siempre uno.
Baje las escaleras buscándote y no estabas.
El silencio infinito quiso atraparme pero chasqueé mis dedos y sonó la música. Allí nos encontramos, entre corcheas, redondas y semifusas.

lunes, 8 de septiembre de 2014

MARIPOSARIO VITAL

Las mariposas de la incertidumbre se instalaron también en su vientre proclamando a los cuatro vientos su estado. Revoltosas y felices provocaron el vómito interminable de la embarazada. En el último instante aprovecharon la salida del infante y sobrevolaron su cabeza impoluta de blandos huesos. Lejos de lo que podría pensarse no eran ni rosas, ni azules. El arco iris más luminoso apareció en sus ojos cuando tuvo el privilegio de contemplar la criatura.









Era su primer día de colegio y no había podido dormir ni tampoco desayunar. Las mariposas de la desazón agitaban su pequeño cuerpo.

Lloró incansablemente cuando se cerró la puerta y dejó de ver el rostro de su madre.







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Con la maleta llena de libros saltó ágilmente del tren.
Las mariposas de la ilusión se quedaron a dormir en su cama mientras ella devoraba letras con los ojos empequeñecidos por la luz precaria del sempiterno flexo de metal verde.
Miraba al mar cuando lo vio, en sus ojos había música. El silencio ensordecedor se rompió y la luz se adueñó de sus cuerpos que, vibrantes, atravesaron la estela infinita del tiempo.
Las mariposas del amor anidaron en cada curva y cada hueco y con su batir de alas inquieto llenaron de risa las horas









Miraba por la ventana y, como la mujer en el cuadro de Dalí, no era real ya que su mente no vivía acorde con el tiempo. Confundía los rostros presentes con los pasados, los conocía a todos pero a ella,
nadie la saludaba.

Las mariposas de la soledad, estampadas en su vestido de domingo, esperaban una orden para batirse en retirada.






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