Tus manos surgieron de entre las nubes y asieron las mías, temblorosas e inseguras. A mi corazón llegó la calma y sobrevolamos una vez más nuestro universo: tan inmenso y acogedor, tan lleno de nuevas expectativas, tan pintoresco y misterioso, tan elaborado, tan sencillo, tan silencioso y con tantos sonidos. Tan explosivo y tan mágico.
Quedémonos aquí para siempre.
Quedémonos aquí para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario