Traduciendo los sentimientos

martes, 2 de julio de 2013

SI YO SUPIERA ESCRIBIR

Si yo supiera escribir de verdad, escribiría un cuento con música. Sonaría a música. Sus personajes serían instrumentos musicales o mejor, sus corazones emanarían notas que compondrían una melodía.
Si yo supiera escribir de verdad, cuando describiera un castillo y sus ocupantes, todo el mundo vería salir los duendes por las ventanas, trepando hacia el cielo.
Si yo supiera escribir de verdad, del mar de mis relatos saldría la vida en forma de un pulpo amable que en cada uno de sus brazos portaría una criatura distinta. Los alzaría sobre las olas para que pudieran divisar el horizonte y los sumergiría justo en ese momento en el que necesitarían inhalar vida.
Ay, si yo supiera escribir, ni siquiera haría falta que me detuviera a pensar cual es el tiempo verbal más apropiado. De mis dedos brotarían las palabras y se atropellarían queriendo ocupar el primer puesto.
Si mi cerebro y mis dedos se pusieran de acuerdo para escribir, resultaría sin duda un relato armónico y vibrante. Resultaría un cuento lleno de magia y colorido. Resultaría, tal vez, una poesía llena de sentimientos elevados, con lágrimas de emoción y besos apasionados, una poesía de luz, una poesía de vida.
Si yo supiera escribir, no habría papeles ni lápices suficientes. No
habría tiempo ni vida para contener todo lo que podría decir si yo supiera escribir.

2 comentarios:

Miguel jiménez salvador dijo...

Quién supiera Cora.
Me gustó mucho como lo cuentas, par no saber... je je.
Abrazos

cora burgos dijo...

Tengo tanto que aprender... Buen día